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¿Y tú quién eres debajo de todas esas máscaras?

Actualizado: 28 jul 2025


Cuando el alma empieza a recordar, el personaje se empieza a caer.


Un día cualquiera, entre la rutina, el vacío se vuelve insoportable. Ya no es tristeza, es algo más profundo. Es como si una voz interna te dijera:“¡Ya basta! Esto no eres tú.”

Y entonces te preguntas:

¿Quién soy realmente?¿Quién hay debajo de esta mujer fuerte, complaciente, que ya no se reconoce ni en el espejo ni en su alma?


El nacimiento del personaje


Desde niñas, aprendimos a sobrevivir. Callamos cuando queríamos gritar. Sonreímos para no incomodar. Cumplimos con lo que se esperaba de nosotras, complacimos... y silenciamos lo que dolía.

Y sin darnos cuenta, nos pusimos máscaras:

  • La que siempre está bien.

  • La que nunca dice que no.

  • La que se queda, aunque duela.

  • La que se entrega por completo... sin darse cuenta que se esta abandonando.


Creamos un personaje para protegernos. Pero en ese intento… nos alejamos de nuestra verdad.



El alma empieza a incomodarse


Y un día... el personaje se agrieta.

Las relaciones ya no encajan. La ansiedad toca la puerta. Te sientes perdida, incluso teniendo “todo”.

Ahí no estás rota: estás despertando. Tu alma ya no quiere sostener una identidad construida desde la herida, sino desde el amor.

Te empiezas a preguntar:

  • ¿Por qué me aferro a quien no me ama?

  • ¿Por qué se repite la misma historia?

  • ¿Por qué no sé estar sola?

  • ¿Por qué siento este vacío en el corazón?


No es locura. Es tu alma recordando quién eres.


Las máscaras ya no sostienen nada


A veces el despertar llega como un susurro. Otras… como una ruptura.

Te abandonan. O tú eliges irte. Pierdes lo que creías necesitar para sobrevivir. Y lo que antes te definía, ya no te sirve.

Qué miedo da no saber quién eres sin ese rol. Pero también… qué liberación empezar a mirarte con ojos nuevos, con honestidad y amor.

Ahí empieza el verdadero camino: El regreso a ti.


El alma recordando quién es


No eres la mujer que necesita ser elegida. Eres la mujer que se elige.

No eres el personaje que creaste para sobrevivir. Eres el alma que vino a aprender.

Volver a ti es:

  • Reconocer tus heridas sin juzgarlas.

  • Abrazar a tu niña interior.

  • Sanar la forma en que amas.

  • Aprender a amar desde la libertad, no desde la necesidad.

  • Recordar que no necesitas mendigar lo que ya vive dentro de ti.

Y entonces… el alma sonríe. Ya no quiere perfección. Quiere verdad.


La mujer que emerge: libre, amorosa, consciente


Cuando te quitas la máscara, lo que aparece no es debilidad. Es fuerza verdadera. Es amor propio. Es libertad.

Eres la mujer que se honra. Eres la mujer que se escucha. Eres la mujer que ya no se olvida de sí misma por nadie.


Un llamado al alma


Si estas palabras tocaron algo dentro de ti, no es casualidad. Tal vez estás lista para dejar caer el personaje y recordar la mujer que siempre fuiste.

Te invito a dar ese paso hacia ti.


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O agenda una sesión personalizada para iniciar tu viaje de regreso a ti.



No estás sola. Te mereces vivir en verdad, amor y libertad.


Con Amor,

Rocio Vianden . Alma Libre 818


 
 
 

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